El unicornio existe, aunque con algunos matices, y es que parece ser que no vive en la tierra si no en el mar, en vez de patas tiene aletas, y su cuerno no es tal cuerno, si no un diente.
Este animal es el narval, un tipo de ballena que vive en el Ártico, no tiene aleta dorsal, pesa más de 1 tonelada y mide entre 4 y 6 metros, sin contar su “cuerno”, que puede llegar hasta los 3 metros..
El “cuerno de unicornio” del narval es en realidad un diente que nace hacia delante, algunos machos pueden tener 2. Todavía no está clara cuál es la finalidad de este diente, algunas teorías afirman que su uso es para demostrar dominancia, otras que podrían utilizarlo para cortar el hielo y las más recientes, que podrían ser útiles par recibir señales sensoriales.
En Europa, se empezó a comercializar el diente de narval como cuerno de unicornio a partir de la Edad Media, atribuyendosele propiedades curativas casi milagrosas. El precio del cuerno de narval alcanzaba hasta 10 veces su peso en oro y eran muchos los miembros de la nobleza que adquirían copas realizadas con este material, convencidos de que era un antidoto antes cualquier veneno.
Hoy en día, y aunque el narval se encuentra en peligro de extinción, continúa su caza, realizada sobretodo por los inuit, quienes aprovechan practicamente todas las partes del animal.
Fuente: Wikipedia.org,NG Channel. Imágenes: Wikimedia.




